“La disfunción erectiva, es decir, la imposibilidad de lograr una erección o mantenerla, sólo podía solucionarse con un par de opciones. El Viagra, justamente, revolucionó por vía oral esta patología que enfrentaba a los hombres a cuadros depresivos”, indicó Palmieri.
Recalcó que este medicamento debe tomarse con indicación médica. “Hoy muchos jóvenes lo toman, no porque tengan un daño orgánico, sino porque tienen miedo a fracasar, y este remedio no se hizo para eso. Está siendo mal usado”, señaló.