Giménez sostuvo que “quienes asisten a las carreras lo hacen atraídos por las apuestas. A vistas de su explotador, los galgos son considerados recursos asignados a la obtención de ganancias, son considerados herramientas y pierden su condición de ser”.
Estos animales pasan la mayor parte del día encerrados o atados. Se los droga con un sinfín de sustancias, tales como arsénico, estricnina, cocaína, metanfetaminas, cardiotónicos, cafeína, etc. Estas drogas pueden adquirirse en los mismos canódromos, a través de las redes sociales, o por correo, como denuncian asociaciones proteccionistas.