Miguel García nos permitió conocer más sobre este deporte en crecimiento en la provincia y también en Argentina, que incluye espadas, escudos y armaduras.
Por tratarse de un fenómeno producido de manera natural (los focos comenzaron al caer unos rayos previo a una tormenta eléctrica) se deben trazar "zonas de sacrificio", es decir, espacios donde se realizan picadas cortafuegos. Se trata de unas huellas rectas de cinco metros de profundidad que impiden el paso de las llamas. A esto se suma el estado del tiempo: vientos cálidos y 40ºC o más de temperatura.