El colectivo Historias Desobedientes, integrado por hijos de represores y personas acusadas de crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar en Argentina, presentó un proyecto de ley para poder testificar en casos de delitos de lesa humanidad.
El proyecto propone modificar los artículos 178 y 242 el Código Procesal Penal de la Nación para que las hijas, hijos o familiares de genocidas puedan declarar en las causas; ya que actualmente el código prohíbe que los denuncien a sus padres por delitos, salvo que hayan sido cometidos contra ellos.
Para conocer en detalle la iniciativa Dale! consultó a Pablo Verna, abogado, integrante de la agrupación y autor del texto presentado este martes en el Congreso de la Nación.
“Crecí en una familia con un padre genocida, escuchando cosas no concluyentes de su participación. Comencé a tener dudas a fines del ‘83, justo cuando comenzó a haber una voz sumamente crítica”, confesó Verna, en diálogo con Dale!
“Quienes integramos el colectivo crecimos con un mandato de silencio impuesto, implícitamente o no. Muchos de los integrantes podemos dudar respecto de la participación de nuestros progenitores y queremos tener una certeza”, agregó.
“No somos víctimas. Estamos seguros de que no hay comparación con lo vivido por las Madres, los exiliados, la familia de desaparecidos pero desde lo familiar y psicológico estamos afectados. Cuando no sabés qué hizo tu padre, tampoco sabés quién es”, concluyó.
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