Lacunza explicó que el Grupo Indalo, la empresa propietaria, resolvió que el diario dejara de salir, como epílogo de un proceso que había convertido la publicación en semanario. Los propietarios aducen razones económicas para el cierre. Debido a esto, desde el año pasado, la planta de periodistas se redujo a seis personas y algunos colaboradores.
El periodista dio cuenta de que el aviso de cierre fue con poco tiempo. El último número fue el del viernes 28 de julio. La empresa manifestaba su decisión desde que la publicación se convirtió en semanario. "Desconocemos intentos de venta de la publicación", manifestó Lacunza.
Para el exdirector, la experiencia de dirigir un medio de comunicación se dio en un contexto particular. De 2013 a esta fecha hubo varios cambios: la gestión política, la suerte de la LSCA, la muerte de Nisman. "Ante esto tuvimos recursos limitados que nos hicieron parar un poco la pelota y tomar distancia de un modo de hacer periodismo polarizado. Lo mejor que me llevo es eso: la capacidad de poner un tamiz crítico", afirmó.
Sobre la figura de Cristobal López, su injerencia sobre los contenidos fue menor. "Como director tuve libertad de acción", y se respetó la figura de columnistas, editores y colaboradores. "Ante la ignorancia y la mala fe de algunos colegas no puedo decir nada", concluyó.