El viernes pasado, la rectora del colegio Reconquista, en el barrio porteño de Villa Urquiza, se cruzó con Bianca Schissi en uno de los pasillos y le puso una observación en el cuaderno por no llevar corpiño.
A partir de allí comenzó el debate sobre si ésto podría ser o no sancionado, dado que el reglamento de la institución no dice nada sobre la ropa interior de los alumnos.
Tras la decisión del colegio, se realizaron varias marchas denominadas "el corpiñazo", en apoyo a Belén y en repudio de una posible repetición del acto en cualquier institución del país.
Luego de que el tema tomara repercusión nacional, Belén Schissi dialogó con Radio U (Universidad) para contar en primera persona el desarrollo de los hechos, cómo se siente y qué pretende tanto del colegio como de las autoridades competentes.
En primer lugar, la alumna del colegio Reconquista consideró que "el problema está en las diferencias que hace la propia gente y sus prejuicios al respecto".
"En este país cuando una persona piensa distinto, se la juzga; ya sea por el aborto, la droga o un corpiño", consideró Belén Schissi.
En cuanto a la decisión de la directora del colegio, la alumna perjudicada explicó que "todavía no sé por qué me sancionaron. Fue un error de la directora, que no me dio ningún tipo de explicación".
Por último, Schissi contó que el colegio está analizando levantar la medida y ofrecerle una disculpa: "Por lo que tengo entendido, van a levantarme la sanción disciplinaria".