El 9 de mayo de 1993, ocurrió un hecho inédito en la historia de este deporte. En el circuito de Barcelona tres grandes referentes al volante se subieron al podio. Hablamos de Alain Prost, Ayrton Senna y Michael Schumacher.
Al cabo de las 65 vueltas, quien se terminó llevando la carrera fue el francés, Alain Prost con su Williams, lo siguió el legendario Ayrton Senna al mandó de un McLaren y completó el podio, Michael Schumacher con su Benetton.
Sin embargo, lo curioso de esta historia, es que sería la primera y única vez que estas eminencias compartieran un podio. Difícil de creer, pero cierto. Tras dicho acontecimiento, los tres pilotos compartieron once carreras más, pero nunca volvieron a juntarse en lo más alto.
Esa temporada, Prost se consagró campeón, logrando su cuarto y último título de Fórmula 1. Lo siguió Senna en el segundo escalón y tercero culminó el británico Damon Hill. Michael Schumacher finalizó cuarto.
A días de conmemorarse 27 años de aquel Gran Premio, hoy sigue más latente que nunca el recuerdo de un día sumamente histórico. Tres de los más grandes e influyentes corredores de este deporte, supieron codearse y compartir un podio.