Mientras los vaticinios indican que el libro se extingue como formato, su dimensión humana sigue vigente. Así lo aseguró el escritor Pablo Grasso, que reflexionó en Radio U sobre la situación actual del libro frente a los inventos tecnológicos que intentan imitarlo.
"No se puede hablar del libro sin el lector: genera comunidad, tiene una condición de rasgo presente, uno lo marca, lo presta, lo pierde, hay una relación personal con los libros. Hablamos de libros y hablamos de nosotros", comentó Grasso para diferenciar la forma de lectura tradicional de las nuevas, es decir, las propiciadas por la tecnología como los libros electrónicos, conocidos también como e-books.
El escritor definió al libro como un artefacto, una máquina similar a la rueda. "Es uno de los grandes inventos de la humanidad. Ha atravesado contingencias históricas impresionantes y va a seguir estando. En la medida en la que existan humanos dispuestos a parar y pensar, el libro estará presente", aseguró.
Entre esas contingencias, Grasso ubicó las censuras, los altos precios que tienen los ejemplares y los planes educativos que alejan a las personas de los libros. Sin embargo, "ha atravesado los siglos y todavía sigue sorprendiéndonos", afirmó. "Se los transforma en mercancía. Son vistos como un potencial de peligrosidad", agregó.
Para el escritor, el gran error de la idea del "e-book" fue imitar al libro e intentar reemplazarlo, en vez de buscar una forma de completarlo.
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