"Empezamos a trabajar con el efecto invernadero y les daba el ejemplo de los autos cerrados en verano que dejamos al sol y se calientan mucho. Habíamos estado trabajando antes con los hornos solares. Entonces surgió la idea de decir: '¿Por qué no hacer un calentador de agua y ahorrar el consumo de gas o luz, para lugares alejados que no tienen gas en red red, y a veces el gas envasado no les llega?'", contó el docente.