A ocho días de la desaparición del submarino ARA San Juan, el vocero de la Armada Argentina, Enrique Balbi, aseguró hoy que "hubo un evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear, consistente con una explosión" en la zona del último contacto del buque. Según Balbi, el Gobierno recibió esta información a través del embajador argentino en Austria, Rafael Grossi.
Para conocer detalles técnicos del funcionamiento del navío y del entrenamiento que recibe todo submarinista, Dale! consultó a Daniel Villalba, ex submarinista y comunicador social, quien explicó: "El ARA San Juan es de origen alemán, al igual que sus antecesores Salta y San Luis. Todo submarino tiene un mecanismo de escape; por lo tanto, hay que prepararse", aseguró.
El entrenamiento, señaló, comienza en el momento en que el submarinista se anota para hacer el curso y su solicitud es aprobada por los comandantes de cada unidad que tienen la Armada: "A partir de ahí empiezan exámenes psicológicos, psicofísicos, que nunca terminan durante todo el año didáctico. Al finalizar, se rinde un examen teórico-práctico a bordo del buque". Respecto al uso del oxígeno dentro del buque, Villalba detalló que “en navegación, todo submarino tiene una capacidad de aire determinada. Cuando se va a inmersión, puede mantener esa capacidad durante 24 horas. Pasadas las 18 horas, debe ascender a profundidad de periscopio para sacar el snorkel. Al no haber salido, el ARA San Juan tenía siete días de oxígeno, haciendo la 'renovación de aire' a través de 'sachets' que fijan el monóxido de carbono (CO)".
Por otro lado, el ex submarinista descartó las versiones que indican que el ARA no estaba en condiciones de navegar: "La unidad había tenido un período de reparación no hace mucho; tras salir del dique de reparación, se le realizan las pruebas correspondientes de estanqueidad en aguas profundas para saber si está en condiciones. La soldadura fue verificada con tecnología alemana y quienes la hicieron son especialistas".
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