"Desde la Corriente Federal de Trabajadores Argentinos pedimos que se sancionara una ley para proteger el empleo, pero fue vetada y dio paso a a medidas de fuerza para impedir despidos", recordó Sergio Giménez, secretario de la filial Mendoza de La Bancaria, al explicar por qué el gremio, pese a tener cerrado un acuerdo salarial que prevé un aumento del 24,5 %, adhiere al paro convocado por la CGT para el 6 de abril.
El dirigente reconoció el diálogo que propició el triunvirato de la CGT pero criticó que fue "en un solo sentido" y remarcó que "el paro debería haber sido mucho antes". Giménez destacó que la crisis se evidencia en el enfriamiento del consumo interno, el deterioro del poder adquisitivo del salario y la pérdida de puestos de trabajo por no reactivar la economía.
Respecto de la situación de la CGT, "la posición de La Bancaria es clara. No aceptamos cargos pero nos mantenemos en la Central. Nos damos la discusión interna pero de ninguna manera el enemigo es el dirigente gremial. El enemigo para el movimiento obrero es aquel que lo quiere precarizar".
Giménez destacó que el gremio puede disentir en la metodología pero no objetar el triunvirato legalmente constituido.