Grecia debe 1.600 millones de euros al FMI, pero se ha quedado sin dinero y, luego de cinco meses de negociaciones, no ha podido alcanzar un acuerdo con sus acreedores para recibir nuevos préstamos que le permitan hacer frente a esa y otras obligaciones que vencen en el futuro cercano.
La porción del "rescate" para Grecia correspondiente a la CE y el Banco Central Europeo (BCE) expira hoy martes, y con ella la posibilidad de que el país acceda a los últimos miles de millones de euros contemplados en ese programa de asistencia financiera, y que necesita desesperadamente para saldar sus deudas.
La crisis, que se ha ido superando mes a mes, día a día, alcanzó un nuevo clímax el viernes pasado cuando Tsipras convocó a un referéndum para el domingo próximo sobre una propuesta de los acreedores sobre una serie de ajustes y medidas que Atenas debería implementar a cambio de recibir más ayuda financiera. Si Grecia no paga al FMI, caerá en situación de "mora" y dejará de tener acceso a la financiación del fondo hasta que cancele su deuda con el organismo.
Otra de las medidas tomadas por el gobierno griego fue limitar la fluidez de euros en bancos y cajeros automáticos.
No obstante, las fuentes del Ejecutivo griego recalcaron indirectamente que el gobierno mantiene su recomendación del 'no' en el referéndum del próximo domingo sobre la anterior propuesta de las instituciones (CE, BCE y FMI).