La definición del término aportado versa: "Hacer un escrache es hacer públicos los males de alguien. Te escracho cuando cuento en una reunión un secreto que tenías muy bien guardado. Es decir, te mando al frente. Escrachamos, en Argentina, a los genocidas libres e impunes, a los cómplices, a los responsables que se esconden y no dan la cara. Se escracha con pintura en las paredes, con fotos en las redes sociales. Se escracha, sobre todo, con palabras".