El viernes por la noche se prestaba para escuchar un poco de música en vivo. Entre las alternativas, había una propuesta que resultaba tentadora: Tocaba La Paloma en la Nave, presentando su disco Toquen para la gente. De a poco la sala 3 del recinto iba tomando color y calor, los que iban llegando eran recibidos por los propios músicos, que entre saludos y bromas daban la bienvenida.
El reloj marcaba las 22.15 y los primeros acordes de Polos opuestos abrían el fuego. El aguayo y Todas esas luces completaron un arranque prometedor, con indicios de que la noche vendría con mucho power. Los músicos saludaron y se mostraron distendidos, disfrutando del ambiente y sobre todo del público, con quienes intercambiaban chistes y buena onda.
Juan Pablo Labiano - voz, coros y guitarra-; Germán "Bruja" Pilliez - guitarra, coros y voz- ; Horacio Munnia en el Bajo, Rocio Guiñazú en el teclado y acordeón y Gonzalo Fernandez en bateria, fueron mostrando que la banda atraviesa un buen momento musical y que están con confianza arriba del escenario. La Paloma sonó de manera prolija, con un sonido certero y con la distorsión necesaria para un viernes por la noche.
Priscila, Los dos y Monos con armas- con una interesante puesta en escena- marcaron el ritmo en la noche y contagiaron a los presentes. La Paloma mostró desde su sonido bien trabajado, y sobre todo bien logrado, que desde el under y desde la liberación de las ataduras musicales se puede salir al sol.
Locura extrema, y una gran interpretación de En Busqueda iban poniéndole calor al final, para abrirle paso Las Páginas y al clásico contestatario y combativo Estamos cansados para cerrar el show.
La Paloma en la Pared tocó doce temas, mostrándonos el poder del rock de pura cepa, y además, dejándonos en claro que el camino de de la auto gestión es posible para hacerse escuchar.