El uso de las aplicaciones de citas como Tinder, Happn o Grinder se ha viralizado como un mecanismo fácil y cómodo para chonguear o buscar un amor. Pero ¿qué se esconde detrás de estos inocentes cupidos virtuales? ¿Sirven realmente?¿Qué los diferencia de un levante en Facebook o Instagram?
El psicólogo y comunicador social Iván Chausovsky reflexionó en Radio U sobre el uso que le damos a las loveapps para relacionarnos: "Uno no sabe para qué está. El amor te sorprende: cuando vos pensaste que ibas a chonguear un rato, de golpe te atravesó un rayo y quedaste partido al medio".
El experto resaltó la lógica mercantilista detrás de este entramado: "El mayor ingreso de estas aplicaciones, que tienen 285 000 millones de dólares en ganancias declaradas, son las membresías, los planes premium".
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