Según los productores, las bananas que se traen desde otros países americanos han generado un fuerte impacto en la producción argentina, una reducción de las áreas cultivadas y una obligada baja en el precio. Según el dirigente, el sector primario cobra alrededor de $1,50 por kilo de banana producida, cuando debería percibir $3,50 para cubrir los costos de producción y obtener ganancias.