"Es un orgullo para un argentino y de la edad que nosotros teníamos, haber defendido mi patria, mi bandera, mi provincia y todo lo que es Malvinas", comenzó afirmando Vogt, durante una entrevista con Radio Universidad.
El ex combatiente comentó sobre el entrenamiento que recibió y cómo estaba equipado el Crucero Belgrano. También recordó cómo fueron los días previos al 2 de abril, cuando comenzó la guerra. "Sabíamos que algo estaba por pasar, pero la información era muy secreta", recordó.
Asimismo, Vogt manifestó que junto a sus jóvenes compañeros pensaron que les habían "dado algo en la comida o en el agua, para tener esa ansiedad, sabiendo que nuestros compañeros estaban ya en Malvinas esperando a los ingleses, tener esa ansiedad de entrar en combate", lo cual entendían como algo anormal. "Creo que nadie quiere entrar en combate y matar a otro", destacó. Sin embargo, esta sospecha nunca la pudieron comprobar.
En cuanto a su regreso, el veterano destacó que desde el gobierno dictatorial los ocultaron y censuraron. Si bien recibieron el apoyo de la sociedad, no fue así por parte de los sucesivos gobiernos: "el único Gobierno que nos dio apoyo cuando a los 20 años hicimos la carabana malvinera, que fuimos desde la Quiaca a Ushuaia, fue el presidente Kirchner". Recién a partir de esa fecha, afirmó Vogt, comenzaron a cobrar una justa pensión, con un retroactivo a 1990/91, cuando les correspondía a 1982.
"Este mes (por marzo) los veteranos y familiares hemos presentado un petitorio al Gobierno nacional para que no se toquen los cuerpos de excombatientes que quedaron en Malvinas. Porque no nos confundamos: en Malvinas no hay NN. Los que quedaron allá tienen nombre y apellido", sentenció Vogt.
Finalmente, aclaró que los familiares de ex-combatiente no se oponen a la identificación de los cuerpos sino a su traslado al continente.