Henríquez recordó que su agrupación data de 31 años de vida dentro del sindicato y que estuvo en la recuperación del mismo después de la Dictadura. Por lo tanto, es una agrupación con mucha historia e insobornabilidad.
Por otra parte, manifestó que "se instaló la idea que los docentes tenemos que justificarnos" y el sindicato, entonces, deberá demostrar lo que está pasando en las escuelas. "Este sindicato hablará y mostrará lo que tiene mostrar", expresó.
Respecto del ítem aula, explicó que su función consistió en poner en el centro del debate al docente: "debatamos los docentes, como si eso fuera el problema de la calidad del sistema educativo", afirmó. Y si bien se puede discutir si el item aula es exitoso, no hay respuesta que determine en qué mejoró la calidad educativa. "Queremos eliminarlo e instalar la idea de que queremos vivir de un solo cargo", agregó.
Henríquez destacó que "desde la nueva conducción vamos a trabajar con independencia absoluta del gobierno porque sabemos que tiene una mirada diametralmente opuesta. A quienes tenemos que convencer es a los padres y a los alumnos; no al gobierno".
En cuanto al pedido de impugnación, Henríquez señaló que una vez finalizado el escrutiño provincial "ganamos por 90 y pico de votos. Ganamos en todos los escenarios", aseguró. "Entendemos la impugnación porque nadie se resigna a perder un aparato que viene amasándose desde hace 20 años. Nosotros no dirigimos ni el sindicato ni la Junta Electoral, este es un conflicto que viene de años y que si se ganaba no se iba a plantear", concluyó.