Un joven de 17 años fue obligado a bajarse del micro en movimiento. El hecho ocurrió cuando viajaba a su casa, en Rivadavia. Al subirse al colectivo se dio cuenta de que le faltaban 30 centavos (sí, sólo 30 centavos, según la mamá y pasajeros que atestiguaron el momento) para completar el precio del boleto ($10,30). A partir de ese momento se generó una escena violenta por parte del conductor, pese a que ya sabía que la familia lo esperaba en la terminal de ese departamento para darle el dinero restante del pasaje.
Su mamá, Patricia González, contó el tenso episodio que tuvieron que vivir, aun cuando ya se habían comunicado con la empresa de transporte para que le avisaran al chofer que llevara al joven hasta su destino, Rivadavia, donde le iban a pagar los 30 centavos que faltaban, y no lo dejara a mitad de camino, en Junín.
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