El pelado Rebollo (Gustavo Casanova) es un ex policía que fue purgado por la democracia. Vive en el campo, en donde divide su tiempo como integrante de una brigada contra el cuatrerismo y como dueño de una fábrica de cerveza artesanal de dudosa reputación. En su deseo de conseguir un socio, se vincula con Chinchulín (Camilo Barrozo), un peón de estancia que termina descubriendo un brutal secreto.