En Villa Atuel, San Rafael, la zona en la que encontraron algunos ejemplares, se está desplegando un plan de acción para eliminar el peligro y perjuicio económico que genera este insecto a la actividad frutihortícola. El dinero se destina a llevar personal a la zona e instalar un laboratorio de monitoreo, entre otras medidas, señaló Mariel Vanin, secretaria técnica de Iscamen.
Alejandro Molero, director del Iscamen, informó sobre la detección de dos ejemplares, un macho y una hembra, de mosca del Mediterráneo en San Rafael. Esta situación dispara un protocolo provincial que genera un anillo alrededor de la trampa que encontró los insectos, con controles rigurosos.