El carpincho ha sido tema de debate durante la última semana por su presencia en barrios privados de Buenos Aires. Aunque los detractores son pocos, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible aseguró que el avance de la urbanización sobre los humedales afecta a la fauna nativa de manera directa y que, como consecuencia de esa situación, especies como el carpincho "han quedado excluidos de su ecosistema". Soledad Brandi, bióloga de la UNCUYO, dialogó en Atardecid@s sobre el tema.
“Los carpinchos pertenecen al grupo de los roedores, inclusive es el roedor más grande del mundo porque llega a medir entre un metro y un metro y medio, y pesa hasta 100 kilos. Es un individuo que pasa gran parte de su vida en el agua. Viene desde América Central hasta América del Sur, y en nuestro noreste argentino es bastante común”, explicó Soledad Brandi, bióloga del Instituto de Ciencias Ambientales de la UNCUYO.
Sin embargo, frente a los reclamos de los vecinos de Nordelta, hay preocupación por su futuro. Por este motivo, desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible explicaron que no representan ningún peligro para las personas y remarcaron la necesidad de “cuidar la fauna”.
"Los carpinchos son animales que viven en zonas de humedales, son herbívoros y no representan ningún peligro para las personas u otras especies en tanto no son predadores. Es fundamental comprender que el cuidado de la fauna es responsabilidad de todos y de todas, y que el avance sobre los ecosistemas tiene consecuencias sobre la biodiversidad y el ambiente", comentaron a través de su cuenta de Twitter.
Por su parte, Brandi indicó en Atardecid@s que “los carpinchos definitivamente estaban antes”. “Es una tensión constante trabajar en forma conjunta entre los expertos que estudiamos los temas ambientales con los tomadores de decisiones, que están a cargo de las políticas públicas. Estuve haciendo un sondeo por las redes: inclusive en los comentarios que hacían por las redes los mismos habitantes de ahí, remarcaban la ventaja de vivir en ese lugar y estar en contacto con la fauna silvestre”.

En la misma línea, la presidenta del Partido Verde de la provincia de Buenos Aires, Fabiana Zanutti, sostuvo: "Wn un comienzo, los barrios privados adoptaron a los carpinchos como integrantes de sus cuidados parques, ya que resultaban atractivos y generaban una apariencia proteccionista, pero el carpincho, en condiciones de buena alimentación y sin predadores nativos, se reproduce en forma escalonada".
Además, sostuvo: "Hoy, como la población de esos animales silvestres robados de las islas creció, son eliminados o se los considera peligrosos para su entorno, muchos de ellos son liberados a las calles o desterrados de formas inhumanas".