En este nueva columna semanal analizamos por qué el cometa 3I ATLAS generó tanto ruido, qué dice realmente la NASA, cómo funciona el sistema ATLAS que lo detectó y por qué las redes sociales son terreno fértil para mezclar ciencia, espiritualidad y conspiraciones.
También reflexionamos sobre cómo estas narrativas pueden escalar, y recordamos el caso extremo de la secta Heaven’s Gate en 1997, donde creencias infundadas sobre un cometa terminaron en tragedia.
Aquí vas a encontrar información verificada, fuentes oficiales y una mirada clara sobre la importancia de la divulgación científica responsable frente a la desinformación viral.