A diferencia de los que creen muchas personas, las estufas y calefactores no son las que producen el monóxido de carbono, sino que éste es un gas que se desprende de la mala combustión de cualquier elemento susceptible a quemarse.
El inconveniente es provocado por la mala oxigenación de los elementos en combustión –gas o combustible por ejemplo- y ello provoca el desprendimiento de partículas.
Estar alertas y prevenir: tips a la hora de encender las estufas
Según estadísticas oficiales, las muertes por monóxido de carbono ya superan las 200 por año. Qué cuidados hay tener con los equipos de calefacción.