Un hallazgo inesperado abre una nueva línea de investigación en Mendoza. El descubrimiento surgió a partir de una obra en construcción en el Barrio Juan XXIII, del departamento de Rivadavia. Allí, un grupo de albañiles halló restos óseos que, según el cuerpo de Antropología Forense de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCUYO, tendrían alrededor de 1500 años de antigüedad.