La última Encuesta Permanente de Hogares del Indec reveló que las mujeres gastan en promedio 1200 pesos por año más que los hombres, simplemente por el hecho de ser mujeres y menstruar. Así es que la desigualdad económica entre ambos sexos se profundiza también por el gasto extra en toallitas, tampones y/o copas menstruales.
A partir de estas cifras, la organización Economia Femini(s)ta instaló una campaña a la que llamaron MenstruAcción. La iniciativa llegó al Congreso en forma de proyecto de ley -impulsada también por Victoria Donda, diputada del Movimiento de Libres del Sur- basada en dos demandas puntuales: la provisión gratuita de artículos de higiene menstrual en escuelas, universidades, comedores, cárceles, espacios comunitarios y refugios para personas en situación de calle y la quita del IVA para que sean considerados lo que realmente son: artículos de primera necesidad cuyo acceso debería ser gratuito e irrestricto.