Los sobrevivientes de abuso del Instituto Antonio Próvolo no mienten, nunca mintieron. Por eso, la Justicia condenó a los sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho a 42 y 45 años de prisión respectivamente, y al jardinero Armando Gómez a 18 años por abusar y corromper a diez exestudiantes sordos que asistían a la sede de calle Boedo, Luján de Cuyo.
La sentencia fue también un freno para el sistema de impunidad que le permitió al sacerdote Corradi ser trasladado de Europa a la Argentina cuando se conocieron las primeras denuncias de los alumnos de Verona, en Italia. Un sistema que, según los integrantes de las Redes de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico, la Iglesia Católica nunca modificó.
Dictaron una condena histórica contra los sacerdotes abusadores del Próvolo
Los sobrevivientes de abuso del Instituto Antonio Próvolo no mienten, nunca mintieron. Por eso, la Justicia condenó a los sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho a 42 y 45 años de prisión, respectivamente, y al jardinero Armando Gómez a 18 años por abusar y corromper a diez exestudiantes sordos que asistían a la sede de calle Boedo, Luján de Cuyo.