La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica que además de afectar la piel, afecta a múltiples órganos. Es decir que está asociada a enfermedades cardiovasculares, hepáticas, depresión y a una alteración importante de la calidad de vida de los pacientes.
Cada 29 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Psoriasis para concientizar sobre esta enfermedad que no tiene cura, pero que puede ser controlada para que la persona tenga una mejor calidad de vida.
“No existe una prevención de la psoriasis, sí de los eventos adversos asociadas a la enfermedad. Por eso, los pacientes con psoriasis deberían concurrir a su dermatólogo y a su clínico para que en conjunto trabajen y puedan diagnosticar las enfermedades asociadas a la psoriasis”, explicó la dermatóloga Noelia Marabini.