Rubén David, uno de los referentes de los supermercados mayoristas de la provincia, hizo hincapié en la manera en la que los mendocinos se han adaptado a esta “nueva normalidad”.
“Hemos tenidos que adecuarnos a nuevas modalidades de compras y de atención. En marzo hubo una compra masiva porque no sabíamos si íbamos a poder continuar abasteciendo de manera normal. Sin embargo, nunca tuvimos desabastecimiento, de ningún producto”, remarcó.
De este modo, aseguró que durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio, los consumidores han priorizado comprar productos de primera necesidad como harina, azúcar y aceite, destacando así que la venta de dulces aumentó considerablemente. Por otro lado, la venta de elementos de cuidado e higiene personal, como champú y desodorante, disminuyó el 50 %.
David criticó la dependencia que genera el mercado de Buenos Aires: “Hay que poner a la industria mendocina en marcha de nuevo. Los costos de fletes, traslados y trabas que nos ponen generan complicaciones para abastecer el mercado en Mendoza”, enfatizó.