A medida que el cambio climático calienta rápidamente el Ártico, científicos y científicas aseguran que podría desatarse una ola de microbios potencialmente mortales que llevan siglos atrapados en el hielo.
Los hallazgos dan cuenta de que aguas cálidas están llegando a la plataforma de hielo. Los científicos advierten que si se derritiera el glaciar Totten, en el este antártico, el nivel del mar podría aumentar en casi cuatro metros.
Según un informe de la NASA, desde 1981 a la fecha ya se perdió un área de hielo un poco más grande que Texas y Maine juntos. El análisis también muestra que el Ártico se está calentando unas tres veces más rápido que otras regiones.
Un reporte de Naciones Unidas indica que los 38 ºC registrados en Siberia el año pasado, en la localidad rusa de Verkhoyansk, generaron pérdidas masivas de hielo marino. En 2020 también hubo una máxima de 18,3 ºC en la Antártida.
El casquete polar ártico es la capa de hielo que se forma en el mar en esas altas latitudes. "Nos enfilamos hacia un Océano Ártico sin hielo estacional", advirtieron los expertos.