Se trata de un andinista japonés de 35 años que sufrió una caída pasados los 6800 metros de altura en plena noche. Entre sus tres compañeros y los rescatistas le salvaron la vida.
Así lo aseguró Agustín Guillot, uno de los andinistas con discapacidad que llegó a la base del Aconcagua. Ahora buscará hacer cumbre. Una historia de pasión, deporte y superación.