La elección presidencial del próximo domingo en Brasil no solo transformará el destino del país más grande de Latinoamérica. También es un referendo sobre el futuro de la Amazonia, el bosque tropical más grande del mundo, a veces conocido como “el pulmón de la Tierra”.
"La región suministra humedad a toda América, influye en las lluvias y contribuye a estabilizar el clima", definió Beatriz Domingorena, secretaria de Política Ambiental en Recursos Naturales del Ministerio de Ambiente de Nación.
El gobierno de Brasil confirmó que la zona registró un aumento del 22 % entre agosto de 2020 y julio de 2021. Se trata de la cifra más alta desde 2005. La tala de árboles también arrojó números críticos. Acusan a Bolsonaro de "ocultar datos" sobre este tema.
La deforestación y el calentamiento acelerado contribuyeron a cambiar el balance del carbono. Especialistas destacaron que, si se cuidara mejor, la región sería determinante para luchar contra el cambio climático.
El mandatario Emmanuel Macron retiró su respaldo al acuerdo comercial con los países que conforman esa unión. Aduce que "Brasil ha violado sus compromisos ambientales".
El gobierno de Michel Temer autorizó la explotación de oro y cobre en unas 4,7 millones de hectáreas de la selva. Ambientalistas advirtieron sobre el impacto nocivo para las comunidades indígenas.