El proyecto, comandado por el Instituto de Ambiente, Hábitat y Energía (Inahe), busca realizar aportes que mejoren la calidad de vida de quienes habitan territorios polares, así como también fortalecer la presencia científica en el Atlántico Sur. El 22 de febrero se conmemoró la primera ocupación argentina en el continente blanco.
Profesionales del INTA, de instituciones antárticas y de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral instalaron un módulo de producción hidropónica de verduras frescas en la Base Antártica Marambio. Permitirá mejorar la calidad de vida y la dieta de quienes trabajan en el continente blanco.
El descubrimiento de un grupo de investigadores del Conicet permite echar luz sobre un proceso evolutivo desconocido hasta ahora y comprender la conexión entre otros géneros hallados en Chile, Nueva Zelanda y la Antártida occidental.
Un grupo de científicas del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia recuerda la figura de las cuatro pioneras en su expedición al continente blanco.
El 22 de febrero de 1904, nuestro país inauguró la base Observatorio Orcadas del Sur, primera y por varias décadas única presencia permanente de la humanidad en la Antártida. Actualmente, Argentina opera siete bases permanentes y seis que funcionan durante el verano.
Un observador meteorológico, una enfermera, una encargada de gestión ambiental y dos integrantes de patrulla de rescate cuentan las expectativas que tienen al encaran la primera invernada en el continente blanco donde llegaron en el marco de la Campaña Antártica de Verano (CAV).
El equipo utiliza la biotecnología para descontaminar la tierra, ya que aprovecha la capacidad de microorganismos que se “comen” los residuos. El primer antecedente fue en 2014, cuando lograron recuperar el 80 % de gasoil en el suelo de la Base Carlini en solo 40 días.
Entre las líneas que aborda están cómo se transmiten conocimientos y saberes entre las comunidades, las historias de las familias del lugar y las trayectorias educativas de niños y niñas que transitan su escolaridad en la Antártida.
Los microplásticos se distribuyen por todos los océanos del planeta y por la circulación marina se le adhieren otras sustancias como pesticidas que llegan desde tierra. Científicos argentinos trabajan en la presencia de microplásticos por primera vez desde el Río de La Plata hasta la Antártida a bordo del Irízar.
Rumbo a la Antártida, el tributo se realizó en cercanías de la posición donde los restos del submarino fueron hallados en 2018. En ese lugar, sobre la costa patagónica, a la altura de la ciudad de Comodoro Rivadavia, se leyeron unas palabras por los altoparlantes del navío y se realizó un minuto de silencio.
Desde la Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), presidida por un argentino, promueven capacitación y tecnología para detectar plásticos en los mares. El presidente Milei se comprometió a viajar a la Antártida para inaugurar el programa NUTEC Plastics. ¿Qué consecuencias trae la presencia de plásticos en los océanos?
"No es que hay un hueco donde desapareció todo el ozono. En el mapeo hay unas zonas que están en rojo y otras que están en azul, donde hay menor cantidad de ozono", expresó la doctora en Física y jefa del departamento de Ciencias de la Atmósfera del Instituto Antártico Argentino, Adriana Gulisano.
El estudio publicado en la revista Nature Climate Change advierte que este escenario implicará el rápido aumento del nivel del mar. Millones de personas viven cerca de la costa.
Los hallazgos dan cuenta de que aguas cálidas están llegando a la plataforma de hielo. Los científicos advierten que si se derritiera el glaciar Totten, en el este antártico, el nivel del mar podría aumentar en casi cuatro metros.
De las cinco colonias observadas en la región del mar de Bellingshausen, cuatro sufrieron una pérdida "catastrófica" del 100 % de las crías, que se ahogaron o murieron de frío cuando el hielo cedió bajo ellos, señaló un estudio publicado por la revista "Springer Nature".
Fue fundada en 1951 por la Armada Argentina. Este un refugio para la biodiversidad que está protegido de las mareas por las islas que la rodean. Esta característica hace que cada verano arriben numerosos cruceros con turistas que quieren conocer el continente blanco.
Por primera vez en 43 años, pudo viajar para reencontrarse con sus orígenes. El parto ocurrió en 1979. "Me reencontré con mi historia familiar y también conmigo mismo", dijo.
El área helada del océano que rodea el continente antártico tenía una superficie de 2,09 millones de kilómetros cuadrados el 16 de febrero, el nivel más bajo desde que empezó a ser medida en 1978, informó el observatorio europeo del clima Copernicus.
Un grupo de investigación del Conicet analizó huesos de ejemplares que vivieron hace más de 30 millones de años y halló elementos químicos derivados del movimiento de las placas tectónicas.