El hallazgo, que tuvo alentadores resultados en ratones, podría "mejorar muchísimo la condición de los pacientes", destacó el biólogo molecular y director del proyecto de investigación, Alberto Kornblihtt.
La niña de tres años necesita la droga más cara del mundo (su costo es de un millón y medio de pesos por mes) para tratar la atrofia muscular que padece. El medicamento está registrado en Argentina desde marzo. Sin embargo, los papás de la pequeña aún no obtienen respuestas desde OSEP.