Es el resultado de un estudio de especialistas del Conicet Mendoza. El proceso, basado en pirólisis, aprovecha los desechos de la yerba mate para generar combustibles, plásticos y fragancias. Ya practican en una minirefinería creada para esos propósitos.
Es el resultado de un estudio de especialistas del Conicet Mendoza. El proceso, basado en pirólisis, aprovecha los desechos de la yerba mate para generar combustibles, plásticos y fragancias. Ya practican en una minirefinería creada para esos propósitos.