Se trata de especialistas de la Universidad Nacional de Quilmes. Los materiales, además de ser biodegradables, podrían tener otras propiedades, como detectar si carnes o pescados no están en buen estado, o alargar la vida útil de frutos secos y "snacks" sin utilizar conservantes.
Parecen, pero no lo son. Estos bioplásticos son fabricados de compuestos orgánicos como el almidón de maíz o mandioca. Ya hay productos para la venta minorista y para uso agrícola.