El presidente francés enfrenta numerosas críticas, principalmente de los sectores de la derecha en su país, quienes solicitan un cambio radical en las políticas antiterroristas y de seguridad.
París llevó a cabo intensos bombardeos en el bastión del grupo Estado Islámico tras los sangrientos atentados perpetrados el viernes 13 en la capital francesa. Los ataques de la aviación francesa se centraron en un campamento de entrenamiento y depósitos de armamento.