Quien fuera Jefe del Ejército durante la gestión de Cristina Kirchner, está imputado por haber ejercido delitos de lesa humanidad durante la última dictadura cívicomilitar de Argentina. Es por el caso Pedro Olivera y su hijo Ramón.
La Cámara Federal de Casación Penal no hizo lugar a la queja interpuesta por la defensa del militar contra la confirmación que efectuó la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba acerca del procesamiento con prisión preventiva que pesa sobre el acusado.
El exjefe del Ejército aseguró que un amigo militar le prestó 200 mil dólares para comprar una casa en el exclusivo barrio La Horqueta, y que se los entregó en un "bolso chiquito" durante un brindis que se llevó a cabo en el Edificio Libertador.