Pese a que el meteoro ha dejado 21 personas muertas, el número de víctimas no ha sido demasiado alto gracias a la precisión de los pronósticos, las alertas tempranas y las acciones coordinadas de reducción del riesgo de desastres, afirma la agencia meteorológica de la ONU.
El fenómeno climático, según la Organización de las Naciones Unidas, afectó a más de un millón y medio de habitantes en toda esa zona por su vulnerable condición de vida. El país más afectado fue Mozambique con 518 víctimas fatales y otras 517 personas infectadas con el virus del cólera.
Hay al menos 12 muertos y más de 40 estados con temperaturas inferiores a -20°C. Las condiciones extremas de frío están en su jornada más intensa. El alcalde de Nueva York advirtió que la tormenta es "muy peligrosa" y varios gobernadores pidieron no salir de las casas ni conducir vehículos.