El presidente electo culpó a los demócratas de ser "descuidados" por la filtración de los emails del ex jefe de campaña Podesta y deslindó también a Rusia del ciberataque.
A escasas horas de una nueva elección presidencial en el país más poderoso del planeta, se revelan las distintas aristas de una sociedad segmentada y contradictoria.
Los candidatos a la presidencia de Estados Unidos aprovechan las últimas horas de campaña para buscar la participación de la ciudadanía en lo que son, para la postulante demócrata, las “elecciones más virulentas de la historia estadounidense”.
Con el oficialismo sumido en una puja pública con el FBI y un Donald Trump en ascenso en las encuestas, el Presidente encabezará actos en los estados clave.
Cruces personales, denuncias electorales, aborto e inmigración fueron los temas que subieron el tono al último encuentro entre los candidatos a la Casa Blanca.
A menos de un mes y medio de las elecciones presidenciales estadounidenses, los dos principales candidatos se medirán este lunes 26 en un primer debate que tendrá como eje la economía y la seguridad nacional.
El candidato a presidente de Estados Unidos por el Partido Republicano busca levantar su imagen luego de los últimos sondeos de opinión. Se mostró como el hombre del cambio y acusó a Hillary Clinton de favorecer a los ricos y poderosos.
El magnate de 70 años aceptó la candidatura del partido Republicano a la Casa Blanca. En un discurso leído, repitió su voluntad de erigir un muro en la frontera con México y fustigó la herencia política Hillary Clinton.
Rafael Mathus Ruiz, corresponsal de La Nación en Nueva York, disertó en la UNCUYO. Allí anticipó que Estados Unidos está interesado en el desarrollo de las energías renovables en Argentina.
En esta etapa clave de las primarias de Estados Unidos, ganaron cada uno siete estados. Los republicanos Ted Cruz y Marco Rubio también continúan en carrera.
Este 1 de marzo se elige una cuarta parte de los delegados partidarios que designarán a los candidatos presidenciales. Podría ser el trampolín decisivo para consolidar a Donald Trump y Hillary Clinton.
La exsecretaria de Estado y precandidata presidencial demócrata asumió su responsabilidad por el ataque al consulado estadounidense en Bengasi. Sin embargo, rechazó haber ejercido el cargo a través de e-mails.