El misil lanzado el jueves por Pyongyang tensa aún más las posiciones en el organismo. Estados Unidos quiere que China y Rusia muestren su "intolerancia" a las maniobras bélicas norcoreanas. China prefirió una salida diplomática y evitó condenar el lanzamiento. Rusia recogió el guante y pidió una solución de fondo.
No ocupaba ese puesto desde 1979 y reemplazará a Venezuela. Ejercerá durante los próximos dos años, con el aval de países de Latinoamérica y el Caribe.