La visita a China del presidente de Estados Unidos ha servido para limar las relaciones entre ambos países. Halagos personales y nacionales se mezclan con reclamos por tratados de comercio y por la cuestión norcoreana.
El Presidente y su par mexicano rubricarán pactos comerciales y de cooperación en cuestiones sociales, educativas y turísticas. También avanzarán en la promoción de un acuerdo entre los bloques Mercosur y Alianza del Pacífico.