En medio de nuevos esfuerzos para evacuar a civiles de zonas urbanas asediadas u ocupadas por Rusia, en los que se acordó un nuevo alto al fuego de 12 horas a lo largo de varias rutas, en la capital, las sirenas sonaron como advertencia de posibles ataques aéreos.
En las últimas horas, Moscú atacó la región de Sumy y hay 21 personas muertas. Micros llenos de personas huyen de la invasión rusa en una procesión por rutas nevadas.