Se suma a las adaptaciones de la obra del autor que fueron un éxito cinematográfico, además de aportar a la circulación literaria de sus libros y poner de relieve cómo varios de estos relatos se vieron sometidos a revisiones por editoriales extranjeras según los criterios y valores morales del presente.
Artistas y representantes de editoriales aseguran que los cambios se deben a una corrección política que impone el mercado. Defienden la obra literaria y dicen que estas medidas no impulsan cambios culturales.
Así lo comunicó la editorial Alfaguara. En Gran Bretaña modificaron la obra del autor de “Matilda” y “Charly y la fábrica de chocolate” para lograr mensajes más inclusivos. La decisión generó polémica acerca de los límites de la autoría y la conveniencia de adaptar obras literarias.