Se trata de una propuesta que busca competir contra la omnipresencia de la cerveza en las calles y demostrar que cualquier vino es compatible con la cultura "foodtruck".
Desde el viernes 23 y hasta el lunes 27, más de 200 líneas de las mejores 50 bodegas de la provincia se instalarán, entre las 21.00 y la 1.30, en plena Avenida Sarmiento. La cuponera clásica cuesta $ 200, mientras que la premium se vende por $ 300.