Las y los científicos buscan fósiles que permitan continuar el trabajo que comenzó cuando miembros del equipo descubrieron la garra de un dinosaurio inédito en Argentina. La campaña cuenta con el apoyo del Conicet, la Fundación Azara y National Geographic.
El estudio fue protagonizado por paleontólogos del Conicet. Los investigadores notaron deformaciones en la superficie externa de algunos huesos a nivel macroscópico, especialmente en las vértebras caudales de ejemplares de "Elemgasem" y "Aucasaurus".
Un equipo internacional, en el que participaron investigadores e investigadoras del Conicet, estudió la evolución de "Uberabatitan ribeiroi", lo que permitió saber en qué etapas de su vida crecía más rápido para alcanzar hasta 20 metros de largo.
Especialistas del CONICET, en colaboración con colegas del Reino Unido y Alemania, describieron en detalle el cráneo y hábitos alimentarios de Manidens condorensis, un heterodontosáurido que vivió hace 170 millones de años en Chubut.
Científicos de la Universidad de Southampton y la Universidad de Ohio lograron reconstruir los cerebros y oídos internos de dos espinosaurios británicos, lo que ayudó a descubrir cómo estos grandes dinosaurios depredadores interactuaban con su entorno.
Según un nuevo estudio científico del CONICET, se trata de una especie de anquilosaurio de tamaño pequeño, que fue bautizada como Patagopelta cristata. El hallazgo fue en de General Roca, Río Negro.
Se trata de dinosaurios pico de pato. El "Ying Baby", como lo describen los científicos, es un huevo elipsoide con un diámetro de aproximadamente 9 centímetros.
El impacto de un meteorito hace unos 65 millones de años en la actual zona mexicana de Yucatán provocó una serie de catástrofes que desembocaron en un cambio climático dramático, según una investigación publicada en la revista "Nature".
Situaciones imprevistas como la bajante de ríos y las sequías permitieron la aparición de restos fósiles en Santiago del Estero, Neuquén, Río Negro y la provincia de Buenos Aires.
Los restos fósiles pertenecen a la familia de los ornitópodos, grupo de dinosaurios herbívoros, mayormente bípedos, que vivieron entre el Jurásico inferior, iniciado hacia cerca de 200 millones de años, y el Cretácico superior, culminado hace 65 millones de años.
El famoso Futalognkosaurus vivió en el Cretácico Superior, hace más de 90 millones de años. Se cree que puede ser la pareja o cría de otro dinosaurio encontrado en la misma zona hace 21 años.
En la investigación trabajó el Bernardo González Riga, director del Laboratorio y Museo de Dinosaurios de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales e Investigador del CONICET. Mendoza se va convirtiendo en un polo científico internacional.
Se creía que habían sido precursores de los dinosaurios, pero en realidad lo fueron de los pterosaurios. Lo descubrió un equipo de paleontólogos con presencia argentina.