Integrantes de derechos humanos de la organización instan a directivos generales de empresas —también de Twitter, Meta, Google o Apple—, y a líderes de redes sociales “a asumir plenamente su responsabilidad de respetar las garantías fundamentales y hacer frente al odio racial".
Cuatro mujeres fueron víctimas de un ataque lesboodiante en Barracas y tres de ellas resultaron muertas. Los paradigmas que considerábamos superados estaban latentes y esperando salir. ¿Dónde estaba todo ese odio contenido? Diálogo con una docente de la UNCUYO especialista en redes sociales y discursos de odio.
En el ecosistema de la información aparecen términos que confundimos, pero no son iguales: noticias falsas, desinformación, posverdad. La batalla perdida contra las nuevas tecnologías, que también se alzan como soporte principal para la difusión de discursos de odio.