La investigación se realizó con mujeres de entre 16 y 29 años. Uno de los beneficios de su uso es que el cuidado de la salud sexual depende exclusivamente del ejercicio de la propia autonomía. Aún no está disponible en el país.
De 18,1 se pasó a 23,1 cada 100 mil personas. Todos los centros asistenciales de las jurisdicciones aumentaron su capacidad, según el Ministerio de Salud, mientras que los hospitales nacionales la duplicaron.