Los incidentes comenzaron este martes, cuando el presidente Castillo estaba reunido con los líderes opositores que controlan el Congreso. El mandatario anunció el fin del toque de queda diurno. Cientos de personas protestaban en los alrededores del edificio legislativo y otros puntos de Lima.
Así lo consideró Augusto Grilli Fox, analista internacional, que además calcula un “pase de factura interno” del Partido Republicano a Donald Trump por los disturbios en el Congreso.
Las autoridades suspendieron la sesión de ambas cámaras en la que se debía certificar la victoria presidencial de Joe Biden e instauraron un toque de queda en Washington.
La sesión era presidida por el vicepresidente Mike Pence y debían confirman, estado por estado, los votos del Colegio Electoral para eligir formalmente al nuevo presidente.
La protesta fue pacífica hasta que, cerca de las 20, comenzaron a registrarse enfrentamientos entre la policía y algunos manifestantes. Aún hay 10 personas detenidas.
Manifestantes arrojaron piedras, morteros y derribaron vallas. La Policía procedió a desalojar las inmediaciones del Congreso con gases lacrimógenos y balas de goma.
El presidente iba a participar del acto por el Día de la Bandera pero no irá para "preservar ante todo la paz y la seguridad". La Multisectorial contra los Tarifazos había convocado a una marcha.
Los choques siguieron al masivo rezo de protesta musulmana por las medidas de seguridad impuestas por Israel en el acceso a la Explanada de las Mezquitas, en Jerusalén Este.
La central obrera nacional baraja los primeros días de abril, pero la filial mendocina pide que sea el 30 de marzo. Repercusiones de los incidentes ocurridos durante la marcha del martes 7.