Es el resultado de un estudio de especialistas del Conicet Mendoza. El proceso, basado en pirólisis, aprovecha los desechos de la yerba mate para generar combustibles, plásticos y fragancias. Ya practican en una minirefinería creada para esos propósitos.
Es el resultado de un estudio de especialistas del Conicet Mendoza. El proceso, basado en pirólisis, aprovecha los desechos de la yerba mate para generar combustibles, plásticos y fragancias. Ya practican en una minirefinería creada para esos propósitos.
Este modelo, distinto al sistema lineal actual, puede ayudar a cambiarlo todo. Analía De Gumucio, ingeniera y docente de la UNCUYO, explicó cómo se puede aplicar en el país y en la vida cotidiana.
Especialistas y autoridades recalcaron la importancia que tiene cambiar la forma en la que actualmente producimos y consumimos: extracción, producción, consumo y desperdicio.
La organización fomenta la economía circular a través de la compra y venta de prendas que ya no se utilizan. Además, promueve el reciclaje y la reducción de residuos textiles.